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Un coterapeuta especial: el perro en la Terapia Asistida con Animales

 abril 11, 2013
por Javier Garcia

Últimamente se está hablando mucho de la Terapia Asistida con Animales (TAA) y de los diferentes animales que participan en ella. Desde la experiencia de Curecan, os hablaremos de nuestro trabajo con los perros en este campo.

Boda hindú

Antes de empezar, os recomendamos la lectura de un post que hizo nuestro compañero, Gabriel Liesa, en Enfoque Biopsicosocial en fisioterapia, donde hace una exposición sobre el tema. En ella, Gabriel empieza hablando de los inicios de la relación entre el hombre y el perro: una relación que se remonta a la prehistoria. De hecho, uno de los hallazgos que demuestra esa relación es la tumba en la que se encontraron un esqueleto de perro junto a un esqueleto de hombre, en una posición de protección por parte del esqueleto humano.

Fue este impulso de protección por parte del hombre el que provocó la domesticación de los animales, convirtiendo a algunos animales salvajes en mascotas y a otros en animales de producción. El deseo de protección persiste, se conserva en el ser humano. La combinación de esta necesidad con la afectividad inherente de la mascota, es la base de la TAA. Es el principio básico que permite realizar este tipo de terapias.

En nuestra experiencia hemos encontrado personas que, según sus familiares, eran poco amantes de los animales, pero que quieren interactuar con ellos durante las sesiones de TAA. Quizás en estos casos la aversión era debida a un factor cultural o educacional que se pierde al sufrir la persona un proceso neurodegenerativo. Os dejamos un link donde hablamos de los beneficios del trabajo con perros con personas afectadas por demencias muy avanzadas (en catalán).

Pero concretemos más los beneficios de la TAA

Se dan en las tres esferas de la persona: en la esfera biológica, física y motriz, en la esfera social y en la esfera cognitiva:

  • En la actividad motriz y funcional, mediante la estimulación apropiada, se puede trabajar desde la motricidad fina y gruesa, el equilibrio y el fomento de la marcha, hasta las actividades de la vida diaria básicas.
  • En la estimulación cognitiva: comprensión, atención, reconocimiento de objetos, memoria, seguimiento de secuencias y pensamiento abstracto-simbólico. En el caso de las personas con deterioro cognitivo grave, trabajamos la estimulación más basal, a través del contacto directo con el perro quieto y en movimiento, estimulando el tacto, el enfoque de la vista y las conexiones con la realidad.
  • En relación a los beneficios sociales, los perros facilitan el trabajo en equipo, las relaciones entre las personas y con los profesionales; fomentan la conversación, el respeto del turno, la capacidad de empatía y mejoran la autoestima. Todo esto se trabaja durante las sesiones de juegos en grupo, al dar órdenes al perro y con la simple relación con el animal, el cual busca el contacto con la persona, independientemente de sus capacidades.

Vistiendo a Rufi

Acerca de la evidencia científica de la TAA

Para ilustrar dichos beneficios, aquí os dejamos algunos artículos científicos:

  • Los animales de compañía fomentan el caminar en pacientes con problemas cardíacos (link en inglés).
  • Pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedad mental (link en inglés).
  • Además estimulan el desarrollo del sistema inmunitario de los niños (link en inglés).
  • También hay indicios científicos que pueden influir en la percepción del dolor (link en inglés).

Abrazando a Puff

Os invitamos a que os dejéis cuidar por vuestros animales. Como decía George Eliot, “Los animales son buenos amigos, no hacen preguntas y tampoco critican”.

Mar Alcalá y Gabriel Liesa realizan terapia asistida con animales en Curecan. Podéis verles en una conferencia del I Foro Nacional de Terapia Asistida y Educación con Animales o seguirles en Twitter.