Empoderamiento del paciente para una sanidad más eficiente

     marzo 31, 2014
    por Javier Garcia

    Varios gobiernos de países europeos, en un contexto de aumento de población e incremento de la esperanza de vida, se muestran preocupados por el futuro de la atención sanitaria; tanto en términos de calidad como de empleo de recursos. Para atajar el problema antes de que sea demasiado tarde, se están llevando a cabo distintos programas piloto, estudios o cambios operativos destinados a hacer más eficiente el sistema sin mermar la calidad del mismo; e incluso, mejorándola notablemente.

    Uno de los recursos que empiezan a ser habituales es el empleo de nuevas tecnologías y telecomunicaciones en los procesos sanitarios, desde la prevención hasta el seguimiento, pasando por la propia actuación médica y la recopilación de datos útiles para el futuro. La conocida como eHealth es además la punta de lanza de todo un cambio de modelo que pone el foco más que nunca en el paciente, haciéndole más partícipe de su propia recuperación; lo que mejora sensiblemente cada tratamiento, permitiendo también ahorros de tiempo y dinero.

    Las utilidades de la eHealth empiezan con la posibilidad de mantener un contacto directo en la distancia entre los distintos actores que pueden estar involucrados en la vigilancia de la salud de cada persona como pueden ser los médicos y los farmacéuticos; pero también los propios pacientes y sus familiares o cuidadores. Pero los beneficios van mucho más allá, pudiendo archivar cada incidencia del historial médico de forma automática, difundir información relevante para la salud de las personas o agilizar gestiones tradicionalmente lentas, entre otros muchos.

    En los últimos años hemos visto como el cuidado de la propia salud ha ido escalando posiciones entre las necesidades de las personas. Como resulta obvio la salud siempre ha sido una preocupación; pero en los últimos tiempos hemos adquirido, de forma generalizada, una actitud más proactiva en su cuidado. Esto se ha traducido en una creciente preocupación por la alimentación o la actividad física a modo preventivo, pero la preocupación quizá se haya quedado corta a la hora de atajar un mal concreto. La mHealth supone un paso hacia adelante en este aspecto, empoderando al paciente para potenciar la prevención, acelerar la recuperación y mejorar el seguimiento posterior.

    El empoderamiento del paciente es fundamental en los tres escenarios principales antes descritos, ya que haciéndolo de la forma adecuada permite personalizar en mayor medida los tratamientos, adaptarse a las condiciones específicas de su vida y aumentar la seguridad de las actuaciones; lo cual supone una mejora en el servicio, que gracias al avance de la tecnología, no supone un coste extra. Para ello se necesita disponer de un sistema adaptado a tal fin, con herramientas tecnológicas basadas en la comunicación; de modo que el paciente cuente con la información necesaria, la entienda correctamente, siga los tratamientos de forma autónoma en la medida de lo posible y reporte adecuadamente cualquier incidencia; pero que también le permita exponer sus necesidades y opiniones para participar de la propia evolución y mejora de la atención sanitaria.

    La eHealth, el empoderamiento del paciente y la innovación tecnológica abren una puerta a la excelencia del sistema sanitario, sin comprometer la estabilidad presupuestaria ni mucho menos la calidad del servicio que garantiza el bienestar de las personas.