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Personas mayores, prioridad de salud pública

 enero 7, 2014
By Javier Garcia

Según estimaciones demográficas en España, en el año 2020 alrededor de 3,5 millones de personas mayores necesitarán ayuda para realizar al menos una actividad básica en su vida cotidiana. Estos datos suponen todo un reto para el sistema sanitario por su elevado coste económico; pero sobre todo por la necesidad de recursos materiales y personales que deberán ser movilizados.

Pero más allá de números y cálculos, la situación de dependencia es sobre todo una preocupación para las personas; un motivo de sufrimiento para afectados y familiares, así como una merma de la calidad de vida… con las consecuencias anímicas que eso puede acarrear. Por esto, las personas mayores en riesgo deben ser una prioridad absoluta en el sistema sanitario desde hoy mismo, ya que existe una relación clara entre aumento de la edad y discapacidad: un 32% en mayores de 65 años, mientras que no supera el 5% entre los menores de esa edad.

Una de las maneras más eficaces para paliar este futuro no tan lejano es la prevención. La prevención de la dependencia no sólo es capaz de disminuir el número de personas necesitadas en el futuro (o al menos aumentar el tiempo de vida independiente), sino que repercute de forma positiva directamente en la calidad de vida, la sensación de bienestar y el ánimo de las personas.

Estos programas de prevención, siempre centrados en la persona en riesgo, deben tener también en cuenta el círculo del mayor. La actuación con familiares, en un país donde tradicionalmente se ha cuidado de las personas mayores en el seno de la familia, se torna fundamental. Del mismo modo que el trabajo con los propios profesionales de las residencias, hospitales, centros de día y demás.

En un escenario donde los recursos están limitados, es preciso buscar alternativas eficientes como el uso de nuevas tecnologías, que pueden ser aprovechadas tanto por los pacientes como por sus familiares o los profesionales encargados de su cuidado; con el fin de promover un envejecimiento saludable, garantía de bienestar en el futuro.